Del hotel sale una sugerente callejuela que permite llegar al mar en solo 2 minutos: los huéspedes de Villa Caterina podrán acceder a una playa privada bajo convención.
Para conocer los alrededores de Taormina, el hotel ofrece la posibilidad de reservar excursiones al Etna, las Islas Eolias y las ciudades de Siracusa y Agrigento.
Entre los demás servicios ofrecidos, recordamos el transporte de pago al aeropuerto de Catania (ida y vuelta) y el acuerdo con un restaurante cercano especializado en cocina siciliana.

Villa Caterina está rodeada de un espléndido jardín mediterráneo en el cual crecen limoneros, olivos y arbustos de geranios y buganvillas. En la parte alta de la villa hay una gran terraza-solario con tumbona y mesitas. En época de buen tiempo, los huéspedes podrán disfrutar del desayuno en la terraza o en el jardín, protegidos por la sombra de los olivos, entre el perfume de las rosas y los limones.
Los desayunos consisten en un buffet dulce y salado, con tortas caseras, mermelada, una gran selección de tés y con platos salados como jamón, queso, tortilla. Villa Caterina posee además un amplio aparcamiento privado, situado justamente bajo el hotel y unido a este por una escalera completamente revestida con cerámicas de Caltagirone.